Como material para acabado de interiores, la piedra posee como características destacadas durabilidad, peso y presencia. Los ambientes con paredes o suelos de piedra integran la estructura con la superficie dando imagen de solidez y poder.
Usada cono estructura, la piedra parece un material inmutable y posee una gran resistencia.





Como cualquier material, está sujeta al desgaste y a los efectos del paso del tiempo, sin embargo para este material es a muy largo plazo. Para un buen mantenimiento se requiere -según el tipo de piedra- sellado y limpieza con disolventes o jabones especiales.
Usada como ornamentación, la piedra por lo general puede provocar un ambiente frío, pero se puede personalizar a fin de crear un lugar cálido y hogareño.
los muros de piedra, podrían rodear una chimenea o incorporarlo a los estantes de marcos para cuadros o libros. Una sola pared de piedra es suficiente para hacer un interior destacado.




Ofrece una variedad de colores y superficies sorprendente: tonos negros, azules, púrpura, verde, rojo; texturas lisas, afiladas, arrugadas; acabados estriados, salpicados, vetados, cristalinos. Cada tipo de piedra posee diferentes características en cuanto a porosidad, resistencia al desgaste y textura.




En función del tipo de piedra, su precio varía, pero en comparación con otros materiales suele ser un material de muy larga duración por lo que a la larga termina siendo muy económico.
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